Rajoy sube el IVA, baja la prestación del paro y quita una extra a los funcionarios
. El presidente del Gobierno calcula que la recuperación económica no llegará hasta el año 2014. . El mayor ajuste económico de la democracia prevé un ahorro de 65.000 euros en dos años y medio.
Subida del IVA al 21% el tipo general y al 10% el reducido. El superreducido permanece en el 4%. La prestación se reducirá a partir del sexto mes del 60% al 50% de la base reguladora. Se revisará la cuantía de las ayudas de la Dependencia. Los funcionarios pierden la paga de Navidad y se reducirá el número de liberados sindicales. Los ayuntamientos menores de 20.000 habitantes perderán sus competencias. Se reducirá su número de concejales y se fijarán por ley sus retribuciones y las de los alcaldes. Los ministerios tendrán que hacer otro ajuste de 600 millones de euros. Nuevo recorte del 20% de sus subvenciones en el 2013. Desaparecen la mayoría de bonificaciones a la contratación, pero bajará dos puntos la cotización social de aquí a 2014 .Sonó casi a capitulación. Una más. «Los españoles —dijo Mariano Rajoy desde la tribuna del Congreso— hemos llegado a un punto en que no podemos elegir entre quedarnos como estamos o hacer sacrificios; no tenemos esa libertad, las circunstancias no son tan generosas». Siete meses después de haber llegado al Gobierno con la promesa de recuperar la credibilidad y confianza en España, el jefe del Ejecutivo se presentó ante las Cortes con la prueba de su fracaso: un plan para recortar 65.000 millones de euros en los próximos dos años y medio, el mayor ajuste fiscal realizado en toda la democracia. Apenas quedan ya palos por tocar. Todo lo que aseguró que no haría está a punto de hacerse realidad tan pronto como este mismo viernes.
El IVA, el único impuesto que paga todo el mundo porque penaliza por igual el consumo de bienes y servicios, sin hacer diferencias por niveles de renta, volverá a subir, según desveló ayer Mariano Rajoy en el Congreso de los Diputados. El Consejo de Ministros aprobará este viernes el segundo incremento en esta crisis de los gravámenes de este tributo. El tipo general, al que están sujetos la inmensa mayoría de productos, subirá del 18% al 21%, y el reducido del 8% al 10%. El súper reducido se mantendrá en el 4%. Subir el IVA era una de las condiciones que la Comisión Europea exigió a España como contrapartida al rescate financiero de sus bancos y a la relajación en el calendario de consolidación fiscal. El Gobierno tendrá un año más, hasta 2014, para reducir el déficit al 3% del PIB. Rajoy avanzó que su plan pasa por elevar la imposición indirecta, aumentando el IVA y la fiscalidad medioambiental y reduciendo las cargas sobre el empleo. Eso no significa que vaya a haber una rebaja de la presión sobre las nóminas de los asalariados —de hecho, la primera medida que tomó el Gobierno en diciembre fue subir el IRPF— sino una bajada de las cotizaciones sociales que pagan las empresas de un punto en 2013 y de otro punto adicional en 2014. La subida del IVA entrará en vigor de manera inmediata, el domingo o el lunes, una vez que se publique en el Boletín Oficial del Estado el decreto que se aprobará este viernes.
Rajoy, que no había ahorrado descalificaciones para la subida del IVA decretada por su antecesor socialista, tuvo que pasar el mal trago de ir al Parlamento a anunciar una de las medidas más impopulares que puede decretar un gobernante y que contradice su programa. Lejos queda marzo de 2010, cuando en un acto del PP definió el incremento de este impuesto por Zapatero como «el sablazo que el mal gobernante le pega a todos sus compatriotas». También anunció la reducción de las prestaciones por desempleo, la bajará del sueldo a los funcionarios, la reducción de las ayudas a la dependencia, se adelantará la revisión a la baja de las pensiones futuras...Y eso ocurre, según admitió, porque, lejos de mejorar, los principales indicadores económicos se han deteriorado aún más en lo que va de año. Rajoy pintó un panorama negro para España. Su diagnóstico ante el Pleno del Congreso de los Diputados no puede ser más pesimista, pues apunta a que la economía española pasará otros dos años en blanco en lo que respecta a crecimiento. Y sin crecimiento, recuerdan los expertos, no puede haber creación de empleo. De cumplirse los malos augurios del jefe del Ejecutivo, la ansiada recuperación podría no llegar hasta el año 2014.
Fuente: Diario de León.
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